INVESTIGACIÓN BÁSICA
Nuestra experiencia con el
tratamiento del desgarro dural en la cirugía de columna lumbar
Maribel Omonte Rodríguez,* Fernando J. González,*,** Martín Acuña,*
Eduard R. Núñez Ortega*
*Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital
Municipal Central de San Isidro “Dr. Melchor Á. Posse”, Buenos Aires, Argentina
**Sección Columna, Servicio de Ortopedia y
Traumatología, Hospital Nacional “Prof. Alejandro Posadas”, Buenos Aires,
Argentina
RESUMEN
Introducción: La
durotomía incidental es una complicación reconocida en la cirugía de columna.
Su manejo incluye sutura primaria y, en ocasiones, técnicas de aumentación. Sin
embargo, no existe consenso sobre el tratamiento ideal. El objetivo de este
artículo es presentar la experiencia institucional en el manejo de este cuadro
mediante un protocolo estandarizado de reparación dural. Materiales y
Métodos: Se realizó un estudio
retrospectivo de 1040 pacientes operados mediante un abordaje posterior de
columna lumbosacra por enfermedad herniaria o degenerativa discal, entre 2000 y
2023. Los procedimientos incluyeron discectomía, descompresión con o sin
artrodesis e instrumentación, tanto en cirugías primarias como de revisión. Se
identificó a 37 pacientes con durotomía incidental, tratados según un protocolo
institucional y con un seguimiento mínimo de 2 años. Resultados: Treinta y siete de los 1040 pacientes (edad promedio 48
años) tenían un desgarro dural. A todos se los diagnosticó durante la cirugía y
trató con sutura de nailon 4.0 y aumentación con fascia local según el tamaño
del defecto; 11 pacientes requirieron esta técnica. Tres tuvieron una
filtración persistente de líquido cefalorraquídeo, sin síntomas, tratada
exitosamente con reposo, posición de Trendelenburg y acetazolamida. Dos
desarrollaron una infección en el sitio quirúrgico, y requirieron limpieza y
antibioticoterapia específica. No se registraron recidivas durante el
seguimiento. Conclusiones: El
protocolo institucional de reparación de las durotomías incidentales demostró
ser efectivo, permitió prevenir complicaciones, disminuir la morbilidad y
reducir los costos asociados. Su aplicación sistemática podría contribuir a
estandarizar el manejo de esta complicación en la cirugía de columna.
Palabras clave:
Durotomía; aumentación; fascia; desgarro.
Nivel de Evidencia: IV
Our Experience in the Management of Dural Tears in Lumbar
Spine Surgery
ABSTRACT
Introduction:
Incidental durotomy is a recognized complication in spine surgery. Its
management usually includes suturing and, occasionally, augmentation
techniques; however, there is no consensus regarding the optimal treatment
strategy. The aim of this study was to present our institutional experience in
the management of incidental durotomy using a standardized dural repair
protocol. Materials and Methods: A
retrospective study was conducted including 1,040 patients who underwent
posterior lumbosacral spine surgery for herniated or degenerative disc disease
between 2000 and 2023. Procedures included discectomy, decompression with or
without arthrodesis and instrumentation, in both primary and revision
surgeries. Thirty-seven patients with incidental durotomy were identified and
treated according to an institutional protocol, with a minimum follow-up of two
years. Results:
Thirty-seven of the 1,040 patients (mean age: 48 years) sustained a dural tear.
All cases were diagnosed intraoperatively and treated with 4-0 nylon sutures,
with local fascia augmentation according to defect size; 11 required
augmentation. Three patients developed persistent cerebrospinal fluid leakage
without associated symptoms, which was successfully managed with bed rest,
Trendelenburg positioning, and acetazolamide. Two patients developed surgical
site infection and required debridement and targeted antibiotic therapy. No
recurrences were observed during follow-up. Conclusions: The institutional protocol for the management of incidental
durotomy proved effective in preventing complications, reducing morbidity, and
lowering associated healthcare costs. Its systematic application may contribute
to standardizing the management of this complication in spine surgery.
Keywords:
Durotomy; augmentation; fascia; tear.
Level of Evidence: IV
INTRODUCCIÓN
La
durotomía incidental es una complicación reconocida de la cirugía de columna
lumbar. En una revisión de 641 pacientes sometidos a una cirugía de columna
lumbar, Wang y cols.1 comunicaron
una tasa de durotomía incidental del 14%. Jones y cols.2 analizaron a 450 pacientes operados de la
columna lumbar e informaron una prevalencia del 4% de durotomía incidental. En
general, la prevalencia varía del 1% al 17%, según las series evaluadas y el
procedimiento realizado.3-9 Es
más frecuente en reoperaciones, pacientes que han recibido radiación o se han
sometido a bloqueos con inyección de corticoide dentro de los 3 meses
anteriores a la cirugía.10-12 A
pesar de que, en varios estudios, los resultados a largo plazo en pacientes con
reparación del desgarro dural son buenos e inclusive comparables con los de
pacientes sin desgarro, pueden surgir complicaciones medicolegales y los costos
del procedimiento se pueden incrementar.1,2
En una revisión de litigios por mala praxis en cirugía de columna, Goodkin y
Laska comunicaron que 23 de los 146 (16%) se relacionaban con el desgarro.13
Se han
comunicado diversas consecuencias o secuelas, como la formación de
seudomeningocele, inflamación de las raíces nerviosas con ciática o paresia,
cefalea con la bipedestación y, cuando persiste el desgarro dural con fístula,
puede llevar a meningitis, aracnoiditis, retraso del cierre de la herida o
infección del sitio quirúrgico.3,4,14-16
El objetivo de este artículo es presentar el manejo del desgarro dural con un
protocolo de tratamiento en nuestra institución.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se
realizó un estudio retrospectivo de una serie de casos siguiendo un protocolo
de reparación mediante una sutura primaria más aumentación con fascia lumbar en
pacientes con durotomía en la cirugía de columna lumbar.
El
estudio se llevó a cabo entre enero de 2000 y diciembre de 2023. Se revisó una
muestra de 1040 pacientes operados por discopatía en la columna lumbosacra. Los
criterios de inclusión fueron: cirugías con abordaje posterior, discectomía,
descompresión con o sin artrodesis, con o sin instrumentación, tanto primarias
como de revisión por enfermedad degenerativa lumbar, a cargo del mismo equipo
quirúrgico. Se excluyó a los pacientes con cirugías de columna dorsal, los
operados por otra vía de abordaje y también a aquellos con fístula de líquido
cefalorraquídeo derivados de otras instituciones.
Todos los
desgarros se identificaron durante la cirugía y se los trató con la técnica de
reparación que se describe a continuación.
Técnica de reparación
Todos los
desgarros fueron reparados con nailon 4.0 con una sutura continua. Según la
longitud del desgarro (>10 mm) y la calidad de la duramadre, se realizó la
reparación con aumentación utilizando fascia lumbar del mismo paciente obtenida
del sitio quirúrgico (11 casos). La reparación se hizo en la posición de
Trendelenburg y se la evaluó con la maniobra de Valsalva colocando al paciente
en posición neutra. La fascia se cerró con Vicryl® 0; el tejido
celular, con Vicryl® 2.0 y la piel, con nailon 3.0. No se utilizó
drenaje. Se administraron antibióticos por 48 h y profilaxis para el
tromboembolismo hasta la deambulación del paciente.
El reposo
en cama varió entre 5 y 7 días según la lesión reparada y las condiciones
locales de la herida. La sedestación se inició al 5.°
día y la bipedestación, al 6.° o 7.°
día.
Protocolo de tratamiento
Si se
produce una durotomía incidental durante la cirugía, se procede a la reparación
primaria con sutura continua cuando los defectos miden <10 mm con duramadre
conservada y se realiza una aumentación con fascia local cuando los defectos
tienen >10 mm o hay un desgarro de la duramadre.
En el
posoperatorio inmediato, con una fístula asintomática sin infección, se indica
reposo en cama, posición de Trendelenburg y acetazolamida. Otras opciones son:
parche sanguíneo epidural, sellado de la herida y drenaje lumbar. En pacientes
con fístula sintomática e infección, se indica limpieza y revisión de la
reparación. Si tienen síntomas, sin infección, la indicación de cirugía o
tratamiento conservador depende de si hay síntomas neurológicos o no (Figura).
Utilizando
este protocolo de tratamiento se resolvieron todos los casos de durotomía
incidental o fístulas, sin secuelas.
RESULTADOS
Treinta y
siete de los 1040 pacientes (3,5%) tenían un desgarro dural, la edad promedio
era de 48 años. Veintiséis casos (70,2%) fueron reparados con sutura y 11
(29,7%), con fascia lumbar. Todos los desgarros fueron identificados y tratados
durante la cirugía. El 32% de la muestra (12 pacientes) tenía una cirugía
previa (Tabla).
En tres
pacientes con cirugía de revisión (8%), persistió la secreción de líquido
cefalorraquídeo por la herida, sin síntomas ni signos de infección, por lo que
se prolongó el reposo en cama, en posición de Trendelenburg y se administró
acetazolamida (250 mg, oral, cada 8 h). La secreción cesó a la tercera semana
de reposo en cama.
Dos
pacientes (5,4%) con cirugía de revisión sufrieron una infección del sitio
quirúrgico y requirieron limpieza más revisión del defecto junto con
antibioticoterapia específica.
El cuadro
se había curado sin secuelas o recidivas tras más de 2 años de seguimiento, en
todos los pacientes. A 14 pacientes se les realizó una resonancia magnética
posoperatoria por causas no relacionadas con el desgarro dural y, en 4 de
ellos, se detectó seudomeningocele, sin repercusión clínica.
DISCUSIÓN
Las
opciones terapéuticas para el desgarro dural incluyen la reparación primaria
con sutura, el drenaje cerrado subaracnoideo, el sellado con láser, el injerto
de grasa, fascia o músculo, el parche sanguíneo, el sellante de fibrina o
polímero de cianocrilato, Gelfoam®, reposo en cama y evitar
drenajes. Hasta la fecha, no se ha comprobado la eficacia de los diferentes
tratamientos en estudios aleatorizados prospectivos.2-4,6-8,15,17-24
Cain y
cols. evaluaron el proceso de reparación de desgarros durales creados en perros
Beagle adultos y comunicaron que el puente primario fibroblástico se observa a
partir del 6.° día de la reparación. Esto se tiene en
cuenta para el tiempo de reposo en cama posoperatorio. La reducción de la
presión del líquido cefalorraquídeo ayuda a curar el defecto.14
Según
Wang y cols., el desgarro dural no reconocido o no reparado, tal vez, no
provoque síntomas, pero, a veces, lleva a la formación de un seudomeningocele o
una fístula de líquido cefalorraquídeo durante el posoperatorio. La prevalencia
de esta complicación es desconocida.1
Jones y
cols. compararon los resultados a largo plazo en 17 pacientes con durotomía
incidental reparada durante la operación con un grupo de control sin desgarro
dural. No hallaron diferencias significativas entre ambos grupos y concluyeron
en que la identificación y reparación intraoperatorias del desgarro dural no
afectan el resultado final ni aumentan la morbilidad.2 Wang y cols. obtuvieron los mismos
resultados.1 Nuestro estudio
arrojó resultados similares. Saxler y cols. publicaron resultados opuestos.21
Eismont y
cols. recomendaron el cierre cuidadoso de todo desgarro dural detectado durante
la operación y el cierre con sutura más injerto de grasa para desgarros
pequeños y sutura más injerto de fascia para desgarros mayores. No recomiendan
el drenaje por la posibilidad de formación de fístulas durocutáneas.3 En este punto, Wang y cols. opinan lo
contrario: que el reposo en cama es ineficaz para el tratamiento de la fístula
de líquido cefalorraquídeo.1
Hodges y cols. también obtuvieron el mismo resultado en su estudio.22
Weinstein
y cols.23 informaron una tasa de
infección del sitio quirúrgico del 2,1% y Cammisa y cols.,7 una del 8,1%, ambas sin significancia
estadística. Los resultados a largo plazo de los procedimientos con desgarro
dural reparado y sin esta complicación son similares en el estudio de Wang y
cols.1
Lewandrowski
y cols. realizaron una encuesta a cirujanos de columna especialistas en
endoscopia sobre el manejo de los desgarros durales incidentales, e informaron
que el 52% no reparó el desgarro dural; el 40% usó selladores y el 8% hizo una
reparación directa. La tasa de fístula en el posoperatorio fue insignificante
(0,025%), pero las tasas de radiculopatía con disestesia, hiperestesia y
debilidad muscular asociada a la durotomía incidental fueron del 12,4%, 3,4% y
2,2%, respectivamente. El artículo publicado no incluye ningún protocolo de
tratamiento.25
En
nuestro grupo de estudio, se reparó el desgarro dural lumbar de 37 pacientes
con sutura de nailon 4.0 y fascia según el tamaño, para evitar las
complicaciones descritas en la bibliografía.
Como
fortaleza del estudio se resaltan la experiencia en el manejo de este cuadro,
así como el protocolo de tratamiento intraoperatorio y posoperatorio de
durotomías. El seguimiento de los pacientes estuvo a cargo del mismo equipo
quirúrgico.
CONCLUSIONES
El
seguimiento de 2 años con un protocolo institucional de reparación de desgarros
durales lumbares incidentales, antes descrito, permite el tratamiento de esta
complicación intraquirúrgica, evitando secuelas posoperatorias, disminuyendo
las morbilidades y los costos asociados. Su aplicación sistemática podría
contribuir a estandarizar el manejo de esta complicación en la cirugía de
columna.
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ORCID de E. R. Núñez Ortega: https://orcid.org/0009-0003-6432-9569
ORCID de M. Acuña:
https://orcid.org/0000-0002-7920-3710
Recibido el 22-5-2025. Aceptado
luego de la evaluación el 12-12-2025 • Dra.
Maribel Omonte Rodríguez • maribelomonter@hotmail.com • https://orcid.org/0009-0006-3296-5351
Cómo
citar este artículo: Omonte Rodríguez M, González FJ, Acuña M, Núñez Ortega
ER. Nuestra experiencia con el tratamiento del desgarro dural en la cirugía de
columna lumbar. Rev Asoc Argent Ortop
Traumatol 2026;91(1):45-49. https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.1.2170
Información del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.1.2170
Fecha de publicación: Febrero, 2026
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