INVESTIGACIÓN CLÍNICA
Cirugía endoscópica para la
enfermedad discal de la columna lumbar. Nuestra experiencia en 136 casos
Santiago Yeregui,
Máximo De Zavalía, Mariano Ziraldo, Felipe Lanari Zubaiur, Pablo Barbieri,
Ariel Chavez, Enrique Gobbi
Unidad de
Columna, Servicio de Ortopedia y Traumatología, Hospital Universitario CEMIC,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
RESUMEN
Introducción: La
cirugía endoscópica de columna ha crecido exponencialmente durante los últimos
años, en el mundo, y se emplea principalmente para el tratamiento de hernias de
disco y estenosis. Se han publicado pocos estudios sobre esta técnica en
nuestro país, por lo que consideramos interesante comunicar nuestra
experiencia. Materiales y Métodos: Se
evaluó retrospectivamente a pacientes sometidos a una
discectomía endoscópica entre diciembre de 2022 y diciembre de 2024, y con un
seguimiento mínimo de 4 meses. Se analizaron las siguientes variables: sexo,
edad, nivel y lado afectado, vía de acceso, puntajes pre y posoperatorios de la
escala analógica visual, presencia o no de déficit neurológico, empleo de
taladro quirúrgico, duración del procedimiento, complicaciones y recidiva
discal. Resultados:
Se evaluó a 136 pacientes (edad promedio 47 años) con un seguimiento promedio
de 11.8 meses. Los puntajes radicular y lumbar de la escala analógica visual
mejoraron significativamente a los 30 días de la cirugía (p <0,001). Se
registraron 7 recidivas discales, una rotura del saco dural, 2 déficits
neurológicos transitorios y un hematoma posoperatorio.
Conclusiones: La discectomía
endoscópica es una técnica segura, y logra resultados clínicos similares a los
de otras técnicas tradicionales, pero con un menor nivel de agresión y una baja
tasa de complicaciones. Nuestros resultados son similares a los reportados en otros
estudios.
Palabras clave:
Endoscopia; hernia; discectomía.
Nivel de Evidencia: IV
Endoscopic Surgery for Lumbar Disc Disease: Our Experience
in 136 Cases
ABSTRACT
Introduction:
Endoscopic spine surgery has grown exponentially worldwide in recent years and
is mainly used for the treatment of disc herniation and spinal stenosis. Few
studies addressing this technique have been published in our country;
therefore, we considered it relevant to report our experience. Materials and
Methods: A retrospective evaluation was
conducted of patients who underwent endoscopic discectomy between December 2022
and December 2024, with a minimum follow-up of four months. The following variables
were analyzed: sex, age, affected level and side, surgical approach, pre- and
postoperative Visual Analog Scale (VAS) scores, presence or absence of
neurological deficit, use of a surgical drill, operative time, complications,
and disc recurrence. Results: A total of 136 patients were
evaluated (mean age: 47 years), with a mean follow-up of 11.8 months. Radicular
and lumbar VAS scores showed significant improvement at 30 days after surgery
(p < 0.001). Seven cases of disc recurrence were recorded, along with one
dural tear, two transient neurological deficits, and one postoperative
hematoma. Conclusions:
Endoscopic discectomy is a safe technique that achieves clinical outcomes
comparable to those of traditional surgical approaches, with less tissue
aggression and a low complication rate. Our results are consistent with those
reported in the literature.
Keywords:
Endoscopy; disc herniation; discectomy.
Level of Evidence: IV
INTRODUCCIÓN
La
historia de la cirugía percutánea endoscópica de columna se remonta a 1989,
cuando Schreiber, Suezawa y Leu1
añadieron una discoscopia a la discectomía percutánea descrita, por primera
vez, por Hijikata, en 1975 y, luego, popularizada por Kambin, quien añadió la
descripción del triángulo de seguridad que lleva su nombre, para abordar el
disco intervertebral, en 1986.2
Más tarde, Mayer y Brock adoptaron esta técnica y fueron los primeros en
comparar la discectomía endoscópica con la microdiscectomía (1993). Los
resultados fueron similares en general, pero la reinserción laboral de los
pacientes sometidos al procedimiento endoscópico fue más rápida. Llegó, además,
a la conclusión de que la endoscopia era un procedimiento adecuado para
pacientes con discopatías contenidas y pequeñas hernias discales
subligamentarias.3 Más tarde, en
1999, Yeung popularizó el abordaje de Kambin al describir una técnica
quirúrgica en la que se comienza la discectomía desde el interior del disco y
se termina buscando la hernia hacia el exterior. Esta técnica adentro-afuera
conlleva mayores riesgos de recurrencia debido a una visión indirecta y al daño
anular.4 Por este motivo, en
2005, Ruetten y cols. mejoraron la técnica quirúrgica y describieron la técnica
trans y extraforaminal que evita ingresar en el disco y se centra directamente
en la hernia discal, evitando así riesgos residuales y de recurrencia.5 Ruetten y cols. describieron, además, el
abordaje interlaminar que hoy es uno de los más utilizados en los
procedimientos endoscópicos.6
En la
actualidad, la cirugía endoscópica de columna está indicada para una gran
variedad de enfermedades de la columna, como hernia de disco intervertebral
(central, paracentral, foraminal, extraforaminal y migrada), estenosis espinal,
espondilodiscitis infecciosa (absceso piógeno, epidural), cirugías de revisión
(hernia discal recurrente, desplazamiento de cajas intersomáticas, fuga de
cemento óseo hacia el canal, etc.).7
Estas
indicaciones se están ampliando poco a poco a procedimientos más complejos,
como las fusiones intersomáticas o el tratamiento de enfermedades tumorales.7
Se ha
publicado una importante cantidad de estudios internacionales que analizan y
reportan los resultados en pacientes sometidos a cirugías endoscópicas de
columna, especialmente los referidos a enfermedades discales. En muchos de
ellos, incluso, se realiza una comparación con las técnicas tradicionales. En
la Argentina, sin embargo, hay escasos reportes sobre esta técnica.
En este
estudio, se analizan los resultados obtenidos por nuestro equipo quirúrgico, en
los pacientes sometidos a discectomías endoscópicas, durante más de 2 años.
MATERIALES Y MÉTODOS
Se llevó
a cabo un estudio descriptivo y observacional en el que se analizó
retrospectivamente a 136 pacientes sometidos a cirugías endoscópicas de columna
entre diciembre de 2022 y diciembre de 2024. Todos los procedimientos
estuvieron a cargo del mismo equipo, en cinco centros quirúrgicos de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Los
criterios de inclusión fueron: pacientes sin antecedentes quirúrgicos de
columna sometidos a una discectomía endoscópica lumbar y un seguimiento mínimo
de 4 meses. Los criterios de exclusión fueron: pacientes con antecedentes
quirúrgicos de columna o sometidos a una cirugía endoscópica por otros cuadros
(espondilodiscitis, recidiva discal, estenosis).
Se
utilizaron tres endoscopios transforaminales: Elliquence® (Boca Raton, FL, EE.UU.), Joimax® (Irvine, CA, EE.UU.),
Hanover® (Whippany, NJ, EE.UU.) y un endoscopio
interlaminar iLESSYS PRO® (Joimax, Irvine, CA, EE.UU.).
La elección del endoscopio se debió únicamente a cuestiones relacionadas con la
cobertura médica de los pacientes y la disponibilidad, los tres tienen
características similares. Cuando fue necesaria la resección ósea para llegar a
la hernia, se utilizó un taladro quirúrgico Primado2® (NSK, Shinagawa-Ku,
Tokio, Japón), con cabezal compatible con los endoscopios antes mencionados.
Se
registró la siguiente información de los pacientes: sexo, edad, nivel y lado
afectado, puntajes pre y posoperatorio de la escala analógica visual, presencia
o no de déficit neurológico, vía de acceso, uso de taladro quirúrgico, duración
del procedimiento, complicaciones y recidiva discal.
Técnica quirúrgica
Discectomía endoscópica
transforaminal
Bajo
anestesia general, se coloca al paciente en decúbito prono, disminuyendo la
lordosis lumbar para aumentar el tamaño cefalocaudal del foramen en el cual se
trabajará. Se realiza un abordaje posterolateral o lateral según el objetivo
deseado. Se toman como consideraciones anatómicas la altura de las crestas
ilíacas y los riñones. Con radioscopia, se localiza un frente estricto del
nivel por trabajar, donde ambos platillos deben quedar paralelos; los pedículos, equidistantes y la espinosa, centrada. Se marca la
línea media y una línea de proyección lateral en el disco con un ángulo de 30º
en dirección cefalocaudal. A continuación, se realiza un control radioscópico
de perfil y se marca el punto de entrada, el cual puede estar entre la punta de
la espinosa y la faceta articular descendente. Se procede a colocar una aguja
espinal de 18 G, en el frente, se introduce hasta la línea media pedicular
donde ya se debería sentir una resistencia, señal de que estamos en el disco.
Se confirma la posición con una proyección de perfil y se introduce una clavija
que servirá de guía para bajar los dilatadores, la cánula de trabajo y luego el
endoscopio. Se procede a buscar el fragmento extruido según su localización (Figura 1).
Discectomía endoscópica
extraforaminal
Bajo
anestesia general, se coloca al paciente en decúbito prono. A diferencia de la
técnica transforaminal, se realiza un abordaje posterolateral que se planifica
con los estudios preoperatorios (Figura 2),
ya que, para hernias extraforaminales, no es necesario un abordaje tan lateral.
Es una técnica dificultosa para hernias de L5-S1 en donde las crestas ilíacas
molestan en la vía de acceso, por lo que es un procedimiento ideal para los
niveles L4-L5 hacia arriba.
Se
realiza un control radioscópico anteroposterior estricto, buscando observar las
plataformas paralelas al disco por tratar. Se marca la línea media y luego
hacia lateral según la planificación. Se procede a colocar el dilatador y luego
se introduce el endoscopio. Mediante un control radioscópico se verifica la
correcta posición. Habitualmente, si la planificación ha sido correcta, lo
primero que se observa es la hernia extraforaminal (Figura
3).
Discectomía endoscópica interlaminar
Bajo
anestesia general, se coloca al paciente en decúbito prono. Mediante
radioscopia directa, en posición anteroposterior, se localiza la ventana
interlaminar que se trabajará, se inciden la piel y la fascia, y se procede a
descender el dilatador, luego, se controla con una proyección de perfil para
asegurar la dirección en la que se trabajará y que se haya profundizado más
allá de la fascia, este paso es especialmente importante en pacientes obesos.
Se introduce el endoscopio y se identifica el ligamento amarillo. Se continúa
con la apertura del ligamento amarillo en dirección medial-lateral hasta llegar
al espacio epidural y visualizar las estructuras neurológicas. A continuación,
se moviliza la raíz hacia medial y se desciende la cánula de trabajo que habitualmente
nos permitirá realizar la discectomía (Figura 4).
Discectomía endoscópica
transfacetaria L5-S1
Bajo
anestesia general, se coloca al paciente en decúbito prono. Mediante
radioscopia directa en posición de frente, se marca con una aguja de 16 G en la
punta de la faceta articular superior de S1. Se realiza una incisión cutánea de
8 mm y la apertura de la fascia lumbar. A continuación, se desciende la cánula
de trabajo junto con el endoscopio. Se procede al fresado lateral de la faceta
de la vértebra inferior con fresa diamantada. A medida que se genera el espacio
en dirección medial y ventral, se desciende la cánula. Una vez localizada la
cortical anterior de la faceta, se la reseca con una pinza Kerrison Rongeur de
3 mm. Luego, se efectúa un control radioscópico para confirmar la correcta
dirección de trabajo (Figuras 5-7).
Neuromonitoreo
El 72% de
los pacientes contó con neuromonitoreo intraoperatorio que incluyó potenciales
evocados motores y somatosensitivos de miembros inferiores, y electromiograma
de barrido libre y con estimulación.
Rehabilitación
Todos los
pacientes fueron estimulados a comenzar la bipedestación y la marcha con
asistencia de un terapista físico al recuperarse de la anestesia general, lo
cual sucedió entre los 90 y los 180 min después de la cirugía. La
rehabilitación se demoró en los pacientes operados en horario
vespertino/nocturno.
RESULTADOS
Se
realizaron 154 cirugías endoscópicas de columna entre diciembre de 2022 y
diciembre de 2024. Se excluyó a 18 pacientes por las siguientes razones:
recidivas discales (6 casos), espondilodiscitis (2 casos), canal lumbar
estrecho (6 casos), pérdida del seguimiento (3 casos) y un paciente en el que
se inició el procedimiento endoscópico, pero hubo que realizar una discectomía
tradicional por dificultad con el abordaje. El último paciente excluido tenía
una hernia de disco que se comenzó a tratar con la técnica endoscópica, pero se
tuvo que convertir (Figura 8).
La
muestra quedó conformada por 136 pacientes operados por una hernia de disco
lumbar, todos con un único nivel afectado. Setenta y cinco (55,1%) eran hombres
y 61 (44,9%), mujeres; la edad promedio era de 47.2 años (rango 18-83). El
seguimiento promedio fue de 11.8 meses (rango 4-25), el lado más afectado fue
el izquierdo (71 casos, 52,2%) y el nivel más comprometido, L5-S1 (71 casos,
52,2%), seguido de L4-L5 (42 casos, 30,8%). El 78,6% tenía solo radiculopatía
antes de la cirugía, mientras que los restantes 29 (21,4%) tenían también algún
grado de déficit motor.
Si bien
se utilizaron las cuatro vías de abordaje antes descritas, la más utilizada fue
la interlaminar (114 casos, 83,2%), seguida de la transforaminal (10 casos,
7,3%) (Figura 9). El tiempo promedio de los
procedimientos fue de 64 min (rango 15-195). Al analizar la duración del
procedimiento según la vía de abordaje, la discectomía extraforaminal fue la
más rápida (promedio 47 min), mientras que la transfacetaria fue la más prolongada
(promedio 71 min).
En la
mayoría de los pacientes (41,9%), se utilizó el endoscopio transforaminal
Elliquence® y, en el 37%, fue necesario usar un taladro quirúrgico. Los
pacientes caminaron, en promedio, a las 3 h (rango 1-5) de la cirugía y el alta
se otorgó, en promedio, a las 9 h (rango 5-36) de finalizar el procedimiento.
En cuanto
a los puntajes funcionales, el puntaje radicular de la escala analógica visual
disminuyó, en promedio, de 8,5 (antes de la cirugía) a 1,7 a los 30 días (p
<0,001), a 0,7 a los 3 meses (p <0,001) y a 0,2 a los 6 meses (p
<0,001) (este último evaluado en 97 pacientes con 6 meses o más de
seguimiento). El puntaje lumbar disminuyó de 1,6 a 1,3 a los 30 días (p
<0,004), a 0,9 a los 3 meses (p <0,001) y a 0,5 a los 6 meses (p
<0,001) (este último evaluado en 97 pacientes con 6 meses o más de
seguimiento).
Se
registraron cuatro (2,9%) complicaciones, tanto intra como posoperatorias. Hubo
una lesión del saco dural <2 mm, en un paciente con una hernia discal de
L4-L5 abordado por vía interlaminar. La hernia no fue reparada y el paciente
evolucionó favorablemente, sin tratamiento. Dos pacientes tenían una paresia
transitoria (3/5) de cuádriceps en el posoperatorio inmediato. Ambos habían
sido abordados por vía transforaminal y se interpretó que se debía a una
neuropraxia generada por el posicionamiento del endoscopio haciendo presión en
la raíz. Los pacientes recuperaron completamente la fuerza a los 60 días de la
cirugía, con rehabilitación y pregabalina 75 mg/día. Por último, el caso de un
paciente con dolor persistente y pérdida progresiva de la fuerza en el
posoperatorio inmediato. Una resonancia magnética mostró un hematoma en el
espacio abordado, se lo drenó por vía endoscópica a las 36 h de
la cirugía inicial, la evolución fue buena y el paciente recuperó completamente
la fuerza a las 48 horas. No se registraron infecciones.
Se
diagnosticaron siete (5,1%) recidivas discales, que se produjeron, en promedio,
a los 86 días de la operación (rango 3-240) y, en todos los casos, el abordaje
había sido por vía interlaminar. Uno de los pacientes con recidiva fue tratado
de manera convencional, mientras que los seis restantes fueron operados
nuevamente por vía endoscópica, y todos evolucionaron bien (Tabla).
DISCUSIÓN
La
cirugía endoscópica de columna es un procedimiento mínimamente invasivo que
representa la vanguardia de la cirugía de columna y está, poco a poco, ganando
aceptación entre los cirujanos espinales.8,9
Esta técnica percutánea está actualmente avalada para procedimientos de
descompresión. Sin embargo, su uso en otros procedimientos, como fusiones,
cirugías tumorales o de deformidad de columna aún está en discusión. Se ha
demostrado incluso que esta técnica logra resultados clínicos similares (escala
analógica visual e índice de Oswestry) a los de otras técnicas mínimamente
invasivas y abiertas, con las ventajas de un menor sangrado intraoperatorio,
menos tiempo quirúrgico y, por consiguiente, una tasa de complicaciones más
baja.7,8,10,11 En nuestro
estudio, si bien no hubo una comparación con otras técnicas, se demostró que no
solo mejoraron significativamente los puntajes clínicos, sino que también los
pacientes caminaron y fueron dados de alta rápidamente. En este último punto,
es importante aclarar que el momento del alta hospitalaria varió entre los
pacientes operados por la mañana y aquellos operados por la tarde o noche,
estos últimos fueron dados de alta al día siguiente.
Si bien
se trata de una técnica segura, la discectomía endoscópica no está exenta de
complicaciones. La recidiva discal es, sin dudas, la más frecuente, y oscila
entre el 4% y 12%, según distintos estudios.7,12-14
Ren y cols.14 evaluaron
retrospectivamente a 1159 pacientes sometidos a discectomía endoscópica por una
hernia discal, con un seguimiento promedio de 38 meses, y el 11,2% tuvo una
recidiva discal que, en promedio, ocurrió a los 10 meses de la cirugía. Estos
autores mencionaron como factores de riesgo de una recidiva discal un índice de
masa corporal alto, protrusiones discales (en comparación con extrusiones) y
cambios tipo Modic. Sin embargo, en una reciente revisión sistemática de
Compagnone y cols.,15 la tasa de
recidiva fue mucho menor (3,5% para la vía interlaminar y 3% para la
transforaminal). En nuestra población, la tasa de recidiva discal fue del 5,1%.
Al analizar a estos 7 pacientes con recidiva discal, todos tenían algunas
características similares: discos altos y hernias posterolaterales. Si bien es
un porcentaje relativamente bajo comparado con el comunicado en gran parte de
la bibliografía internacional, consideramos que esta tasa puede aumentar a
medida que se prolongue el seguimiento. Otras complicaciones publicadas son la
lesión del saco dural (4-10%) y la lesión nerviosa (<3%).7,12-14 Pese a que se produjeron ambas
complicaciones en los pacientes de nuestro estudio, la tasa fue baja (2,9%), y
todos se recuperaron sin secuelas.
En la
Argentina, son extremadamente escasos los reportes sobre esta técnica. El
primero corresponde al doctor Antoni quien, en 1994, publica un artículo en el
cual describe la discectomía artroscópica interlaminar utilizada en 14
pacientes, con buenos resultados.16
En 2017, Van Isseldyk y cols.17
comunicaron los resultados en 42 pacientes operados. El índice de Oswestry
disminuyó significativamente y hubo tres reintervenciones por persistencia de
los síntomas. En 2019, Frucella y Maldonado18
evaluaron a 60 pacientes (77 discectomías) operados con la técnica endoscópica
y comunicaron los siguientes resultados: mejoría significativa de los puntajes
funcionales, un 3,3% de reintervención por persistencia de los síntomas en el
posoperatorio inmediato, un 11,6% de persistencia del dolor en el mediano plazo
y un caso de déficit radicular.
Una
diferencia importante al comparar nuestro estudio con los antes mencionados y
con muchos otros internacionales, es que utilizamos principalmente la vía
interlaminar por sobre la transforaminal. Esto se debe únicamente a la
comodidad del equipo quirúrgico con esta técnica por sobre las otras.
El punto
fuerte del estudio es la cantidad alta de pacientes evaluados, se trata de la
muestra nacional más grande publicada hasta la fecha. Sin embargo, el estudio
tiene algunas limitaciones, como haber utilizado cuatro técnicas diferentes, su
carácter retrospectivo y un seguimiento mínimo de 4 meses que podría resultar
escaso para evaluar posibles recidivas y así cambiar los resultados.
CONCLUSIONES
La
discectomía endoscópica es una técnica segura, logra resultados clínicos
similares a los de otras técnicas tradicionales, pero con un menor nivel de
agresión y una baja tasa de complicaciones. Nuestros resultados son similares a
los reportados en otros estudios.
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ORCID de P. Barbieri:
https://orcid.org/0009-0005-7628-9589
ORCID de M. Ziraldo:
https://orcid.org/0009-0000-6526-5761
ORCID de A. Chavez:
https://orcid.org/0009-0000-6260-8589
ORCID de F. Lanari Zubaiur: https://orcid.org/0000-0003-4030-0959
ORCID de E. Gobbi:
https://orcid.org/0000-0001-7310-6170
Recibido el 20-6-2025. Aceptado
luego de la evaluación el 6-10-2025 • Dr.
Santiago Yeregui • syeregui@cemic.edu.ar
• https://orcid.org/0009-0005-8992-0368
Cómo
citar este artículo: Yeregui S, De Zavalía M, Ziraldo M, Lanari Zubaiur F,
Barbieri P, Chavez A, Gobbi E. Cirugía endoscópica para enfermedad discal de la
columna lumbar. Nuestra experiencia en 136 casos. Rev Asoc Argent Ortop Traumatol 2026;91(1):23-32. https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.1.2184
Información del artículo
Identificación: https://doi.org/10.15417/issn.1852-7434.2026.91.1.2184
Fecha de publicación: Febrero, 2026
Conflicto de intereses: Los autores no declaran conflictos de intereses.
Copyright: © 2026, Revista de la Asociación Argentina de
Ortopedia y Traumatología.
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